Como doula, y en mi camino continuo de devoción por resguardar la vida y el misterio, acompaño a personas antes, durante y después del parto, especialmente a quienes sienten el llamado a vivir estos momentos como una iniciación sagrada y un rito profundo de transformación.
Estoy comprometida a reclamar la intuición, la autonomía y el habitar el cuerpo en el espacio de parto, como un lugar de liberación.
Acompaño a personas, parejas y familias a lo largo del embarazo, parto, posparto y también en procesos de pérdida gestacional, a través de ritual, trabajo corporal y presencia.
Ofrezco un espacio donde las personas que gestan puedan ser vistas en sus propios procesos y acompañadas con reverencia, dignidad y amor.
Mi relación con el acompañamiento al parto y al maternar está enraizada en la humildad ancestral afro-indígena, la sensibilidad cultural y el activismo sagrado.
Estoy disponible para tus necesidades específicas y para las preguntas únicas que puedan surgir en tu proceso.
Al cuidar también las dimensiones espirituales y ecológicas de traer nueva vida al mundo, me dedico a resguardar el asombro que nace en ese momento tan particular de tu vida.
¿DÓNDE OFREZCO ACOMPAÑAMIENTO?
Vivo junto al río Havel, al norte de Berlín.
Mi acompañamiento se extiende hacia Berlín y todo el norte de la ciudad.
Mientras rezo por la revitalización de los partos en casa y de los lugares tradicionales de nacimiento, y por la eliminación de las barreras arquitectónicas e institucionales que separan a madres y familias de sus redes de apoyo, también acompaño partos en entornos clínicos.
He sido testigo de entornos de parto altamente medicalizados donde las preferencias de las personas que paren son ignoradas en favor de la autoridad de lxs “expertxs”.
Especialmente en contextos clínicos, ofrezco mi presencia para cuidar la soberanía sobre cómo deseas vivir tu parto, confiando en el conocimiento innato de tu cuerpo y de tu bebé.
Creo que uno de los mayores regalos que puedo ofrecer como acompañante de nacimiento es mi asombro y reverencia hacia el parto, en cualquier entorno.
Honro el nacimiento como una experiencia ecológica y profundamente corporal, que necesita cuidado comunitario y sentido compartido.
OFRENDA
Presenciando la dolorosa mercantilización del cuidado y la forma en que el nacimiento se trata como una transacción de servicios en lugar de un evento de vida sostenido por comunidad, sostengo la intención de que mi acompañamiento sea una ofrenda, más que un servicio para vender.
Al mismo tiempo, y comprometida con interrumpir los ecos de trabajo de cuidado no remunerado que tienen raíces en historias de explotación y privilegio, pido un intercambio económico que dialogue con las posibilidades de cada persona o familia.
Puedes escribirme para que sintamos juntas cómo podríamos trabajar, teniendo en cuenta tus necesidades y posibilidades.
Reconociendo también las barreras económicas que muchas comunidades enfrentan para acceder a cuidados culturalmente adecuados —y como parte de mi compromiso con cuidar la vida mientras acompañamos el colapso de viejos sistemas— ofrezco mi trabajo sin costo o por donación para madres y familias Negras, Indígenas y de la Mayoría Global.
LINAJES
Estaré por siempre agradecida con Paula, que hace casi una década me quiso presente en su parto
Mi devoción como doula es un eco de una ola que nació con la llegada de Uma a este mundo.
En 2024 fui introducida formalmente a la partería tradicional indígena por la Fundación Mujeres Bachué, dentro de la tradición indígena Muyska de mi línea materna.
Sigo aprendiendo la profundidad de esta tradición con mi mentora Yuli Chiguasuque, y desde junio de ’25 continúo profundizando mi amor por el parto libre junto a Camalo Gaskin.